jueves, 9 de marzo de 2017

Aborto terapéutico ¿cuándo debe realizarse?

Se considera aborto a toda expulsión del feto, de forma natural o intencionada, durante un periodo donde no tienen ninguna posibilidad de sobrevivir por sí solo. Ahora bien, por otra parte, el aborto terapéutico es aquel que es inducido bajo justificaciones médicas. Generalmente, en todo el mundo, las legislaciones quedan por debajo de este tipo de aborto, es decir, si el estado tiene restringido el aborto, solo lo acepta bajo indicaciones médicas. Dijimos “generalmente” porque existen siete estados en los cuales no es permitido abortar bajo ninguna circunstancia: Ciudad del Vaticano, El Salvador, Malta, Nicaragua, Chile y República Dominicana.

¿Cuándo debe realizarse este aborto?
El aborto terapéutico debe practicarse cuando la vida de la madre está en peligro, o bien, cuando el feto tiene altas probabilidades de morir o nacer con alguna malformación anormal. A pesar de tratarse de razones médicas, este no es bien visto por muchísima gente, y continúa siendo un gran tema de debate sobre si debe permitirse el aborto bajo estas circunstancias, o no. Principalmente ataques de la iglesia.

Por otra parte, el embarazo ectópico es de los más comunes que terminan en un aborto terapéutico. Este tipo de embarazo se da cuando el óvulo es fecundado pero se queda en las trompas de falopio, lo cual, si se deja avanzar, va a llegar el momento en que este crezca y supere el tamaño de las trompas, hecho que va a generar una explosión o desgarre de las mismas. Sin duda alguna, se trata de un embarazo peligroso en el cual se evidencia el peligro que corre la madre, motivo suficiente para practicar el aborto terapéutico. La buena noticia es que las mujeres que viven en países donde su legislación no les permite abortar bajo ninguna circunstancia, pueden acudir a estados donde sí son permitidos y de igual forma pueden abortar sin cometer ningún delito.


Pastillas del día siguiente

¿Has oído hablar alguna vez acerca de los métodos anticonceptivos de emergencia? ¡Sí! Así como lo leíste… existen métodos anticonceptivos de emergencia y un vivo ejemplo de ello son las pastillas del día siguiente. Esto quiere decir que si por algún motivo no te has cuidado durante el acto sexual, puedes recurrir al plan b mejor conocido como estas pastillas. Sin duda alguna ha sido de las mejores creaciones que el hombre pudo hacer, estas simples pastillas han salvado a más de 2 mujeres, te lo aseguro. No obstante, debes de saber que las píldoras del día después no son las únicas que fungen como anticonceptivos de emergencia, la colocación pronta del DIU también puede funcionar muy bien.

¿Las pastillas del día siguiente son abortivas?

Muchas personas han corrido y contagiado la idea de que las pastillas del día siguiente son pastillas abortivas, pero esto no es más que una gran mentira y falta de información. Las maravillosas píldoras de emergencia solo actúan antes de que el óvulo fecundado (en su caso) sea implantado en el endometrio, lo que quiere decir que si este ya fue implantado, no habrá efecto de la pastilla sobre este, por lo tanto, no puede existir un aborto. Pero eso sí, mientras el óvulo no sea tomado por el endometrio entonces la pastilla se vale de todos sus métodos para evitar el embarazo.

Las pastillas del día siguiente pueden tomarse hasta 72 horas después de haber tenido relaciones sexuales, pero es importante saber que entre más tiempo transcurra, mayor será el riesgo de que no surta efecto, es decir, su efectividad irá disminuyendo significativamente, hasta llegar incluso al 50% de eficacia. Lo recomendable para administrar esta pastilla es no tomarla más de dos veces al año, debido a la gran cantidad de hormonas que desprende. Una de las ventajas más significativas es que pueden encontrarse en cualquier farmacia y a precios muy económicos, generalmente oscila en los $100 pesos mexicanos.


Métodos anticonceptivos de barrera

Los métodos anticonceptivos son todos aquellos dispositivos o acciones que se utilizan para evitar contraer un embarazo o una enfermedad de transmisión sexual. En el caso de los anticonceptivos de barrera, estos actúan, como su nombre lo dice, semejante a una barrera, los cuales impiden que los espermatozoides lleguen al óvulo de la mujer y tengan contacto entre sí. En el caso de los preservativos, son los únicos métodos identificados como protectores contra las enfermedades o infecciones de transmisión sexual.


Métodos anticonceptivos de barrera

Los métodos de esta categoría más comunes son los espermicidas, esponja, diafragma, capuchón cervical y condón. La eficacia de cada uno varía según el método que se utilice. En el único caso de los espermicidas, estos fungen como una barrera química que desactiva a los espermatozoides, mientras los otros realmente son una barrera física. Cabe mencionar que, para evitar embarazos, los métodos anticonceptivos de barrera no son tan efectivos como lo son los hormonales. Otra característica peculiar de estos métodos, es que generalmente requieren de la interrupción del acto sexual para ser colocados, comúnmente lo vemos en el caso del condón, que es probable el más utilizado por todos (y debería de ser así por su doble efecto).


En el caso de la esponja, capuchón y diafragma, son un poco más parecidos. Estos se colocan al fondo de la vagina, es decir, antes de que comience el útero. Su función es extremadamente parecida, evitar el paso de los espermatozoides hacia el óvulo. También su aspecto físico es similar, por lo que deberás elegir el que mejor te acomode. La ventaja de utilizar los métodos anticonceptivos de barrera es que no contiene ninguna hormona, por lo que no te verás afectada en tu cuerpo por algunos cambios que estas pudiesen generar.

Recuerda, no importa si eliges un método anticonceptivo habitual de barrera u hormonal, ya que siempre es necesario utilizar condón para evitar el contagio de una enfermedad de transmisión sexual ¡Cuídate! ¡Sigue tu planificación familiar!






Cáncer cervicouterino


El cáncer cervicouterino (CaCu), es un problema que le compete a la salud pública, y, sin desearlo, se ha convertido en la enfermedad más frecuente y mortal en las mujeres. Constituye la primera causa de muerte por neoplasias malignas en las mujeres de edad de entre 25 - 64 años. Los primeros casos con esta enfermedad datan en el 460 a.C. sin embargo es de agradecerse a George Papanicolaou y a su escuela el haber sistematizado una técnica para diagnosticar esta enfermedad a tiempo.

Epidemiología del cáncer cervicouterino

El cáncer cervicouterino abarca la incidencia del 10% entre todos los cánceres existentes. Cada año son diagnosticados mundialmente aproximadamente 500,000 casos nuevos. Se estima que debido a esta enfermedad 231,000 mujeres mueren anualmente. Solo en Estados Unidos se diagnostican 10,000 casos y mueren alrededor de 3,700 mujeres por este motivo. Además, por si fuese poco, la población femenina de América Latina es considerada como la de mayor riesgo debido a que anualmente se reportan nada menos y nada más que 68,000 casos. Diversos estudios han realizado la comparativa de la tasa mortal entre los distintos países y en quienes encabezan son Chile y México.

Por otra parte, el Sistema Nacional de Salud Mexicano, se encarga de brindar atención médica a 9,000 casos (aproximadamente) de cáncer cervicouterino, los cuales registran alrededor de 4,000 muertes anuales (estamos hablando casi del 50%). Será la falta de información, de importancia o interés de la gente debido a que en México existe un programa nacional de detección oportuna del cáncer (DOC) a través de la prueba del papanicolau, estudio que se realiza de forma gratuita en cualquier centro de salud público. Si bien, el cáncer cervicouterino es una enfermedad peligrosa pero no imposible de detectar, si las mujeres mexicanas (y de todo el mundo) acudieran regularmente a las consultas ginecológicas, o mínimo a la realización anual del papanicolau, el cual, reiterando, es de forma gratuita, habrían menos casos de incidencia con esta enfermedad. Hasta parece algo increíble de creer. Si esta enfermedad es detectada a tiempo, con certeza total puede curarse.


Aborto legal, ¿justo o injusto?

Se le considera aborto a toda aquella acción que interrumpa, de forma voluntaria o accidental, el desarrollo del embarazo antes de tiempo. Bien, hablemos ahora del aborto legal. A través del tiempo, el embarazo siempre ha sido un tema que incita a tomar una postura frente a un debate imprescindible. Es decir, el simple hecho de mencionarlo hace que, de forma consciente o inconsciente, nos afiancemos a una postura, sea a favor de, o en contra de. No obstante, es un tema que debería competerle únicamente a las mujeres, situación que no ha sido del todo así. A pesar de que la concepción se da gracias a la semilla del hombre y de la mujer, el desarrollo gestacional se da dentro del cuerpo de la mujer, lo que le otorga mayor derecho a decidir sobre el futuro del feto en camino.

Aborto legal en la Cd. de México

En el año 2007 se aprobó una ley que consentía el aborto al menos en la jurisdicción de la Cd. de México. Gracias a esto, mujeres de distintos lugares de la república pueden acudir con toda tranquilidad a la ciudad de México para realizarse un aborto legal, es decir, sin temor a ser perseguidas, tener represalias, o bien, pagar alguna condena en la cárcel. Esta ley permite que la mujer aborte bajo toda situación posible. A diferencia de algunos lugares de la república en los cuales no se permite abortar salvo que sea producto de violación, en dicha ciudad no es así, ya que una mujer puede abortar simplemente porque así lo decidió, sin tener, aparentemente, una buena justificación.

¿Justo o injusto?
Justo para la mujer, injusto para “la vida en camino”. Esta siempre será una perspectiva subjetiva, es decir, jamás se tendrá una verdad absolutamente. La única verdad es que si una mujer toma la decisión de practicar el aborto legal y con ello se siente bien, mujer y plena, quiere decir, entonces, que es totalmente justo. Que el mundo siga rodando.  


Legrado uterino ¿es peligroso?


Para practicar el aborto, la gente siempre se ha valido de distintas técnicas, y, tiempo atrás, el legrado uterino era el más común de todos. Este consiste en raspar la matriz hasta extraer la capa más interna del útero (endometrio, lugar donde se encuentra el producto), a través de un instrumento llamado legra (de ahí el nombre). Si el embarazo era de poco tiempo, no había ningún problema con realizar este procedimiento, sin embargo, esta fue una práctica realizada incluso transcurridos algunos meses de embarazo, por lo cual se convirtió en algo peligroso y un poco aterrador para algunos.

Hoy día, el legrado uterino ha sido sustituido por otros métodos abortivos igual de efectivos pero menos sanguinarios. Tal es el caso de las pastillas para abortar, el cual es un tratamiento parecido al aborto espontáneo; y la aspiración uterina. Ambos métodos son tratados en clínicas de aborto, y son extremadamente económicos y seguros.

¿Es peligroso el legrado uterino?

A pesar de que existen otros métodos menos riesgosos, el legrado uterino se sigue practicando, generalmente en lugares clandestinos. La verdad es que todo tratamiento referente a la intervención médica supone un riesgo en sí, sin embargo, en el caso del legrado uterino aumenta el riesgo y peligro si es realizado de forma clandestina, ya que generalmente esos lugares no cumplen con las normas de salubridad, por lo que cualquier instrumento no esterilizado, así como un lugar poco higiénico puede ser motor para que la intervención se torne riesgosa. Asimismo, afecta el tiempo de gestación, entre más tiempo tengas de embarazo, más peligroso se vuelve el procedimiento, sobre todo si se realiza a través del legrado uterino. Por otra parte, cabe mencionar que también se recurre al legrado cuando se ha intentado abortar con algún otro método pero este ha resultado incompleto, generalmente queda muy poco dentro del útero y este termina de ser expulsado a través del legrado.

Cualquier método que elijas para abortar, lo ideal es hacer desde una clínica de abortos legal. ¡No te expongas!

Ginecología ¡consulta para mujeres mayores!


La ginecología es una rama de la medicina que se encarga exclusivamente de cuerpo humano de la mujer. Es decir, su principal órgano de estudio es el aparato reproductor femenino, de ahí todas sus irregularidades, enfermedades y asuntos referentes al aparato propio de la mujer. Por esto, el ginecólogo es el mejor aliado de la mujer, bueno, al menos debería serlo, ya que es la fuente confiable para atender todas las dudas referente a su cuerpo. Se considera que la primera cita ginecológica debe hacerse al momento en que llega por primera vez la menstruación, aunque también puede ser algún dolor o sensación de incomodidad los que nos orillen a acudir con el médico.

Lastimosamente, en México y en muchos lugares del mundo, no se le ha prestado la importancia debido a la ginecología, las mujeres toman en juego su salud por hacer caso a los tabúes respecto a mostrar su cuerpo a un médico o dejarse tocar, poco han entendido que de estas consultas depende en gran manera nuestra salud futura, o incluso la presente.

¿Cuáles son los exámenes que se realizan?


En la ginecología los exámenes más habituales son los siguientes:

Papanicolau: Este consiste en el estudio de las células que se encuentran en el cuello uterino, las cuales se consiguen a través de un leve raspado (que no causa dolor) en esa zona. Sin duda alguna se lo deben de realizar todas las mujeres que mantengan una vida sexual activa, por lo menos una vez cada dos años aunque lo recomendado es que sea de forma anual.

Mamografía: (Estudio exclusivo para mujeres mayores a los 35 años). Este se basa en estudiar el tejido mamaria mediante la imagenología. Se recomienda hacerse anualmente sobre todo en mujeres de más de 45 años de edad.

Palpación de los senos: Esto lo puede realizar el ginecólogo para identificar quistes o irregularidades en los mismo. Lo recomendable es que la misma paciente se haga un autoexamen mensualmente en las mamas.

Exploración ginecológica: Consiste en un tacto vaginal, en el cual se explora el útero, trompas de falopio, ovarios, entre otros. Este lo realiza exclusivamente el ginecólogo.

La ginecología es una rama extensa, la cual tiene la capacidad de prevenir muchísimas enfermedades mortales, pero si la paciente no cumple con su parte de acudir frecuentemente a sus citas, poco podrá hacer el ginecólogo.